Entre un diez y un doce por ciento de los españoles son psicópatas integrados, viven camuflados en la sociedad y ejercen sobre sus víctimas una violencia invisible.

 

Hay dos tipos de personas en este mundo, las que te llenan de energía y vitalidad y las que te la quitan hasta dejarte como si fueras un envase al vacío. Yo viví y sobreviví a una larga relación sentimental con un perverso narcisista con alto grado psicopático y sentí el dolor de haberme sabido anulada y maltratada durante años, pero, sobre todo, la profunda soledad que se siente cuando incluso tus seres más cercanos ponen en duda la pesadilla que has estado viviendo, porque “¿cómo? ¡Imposible! Si X es un ser maravilloso”.

Mi expareja era encantador, divertido, ingenioso y aparentemente normal de cara a la sociedad. Le iba muy bien en su trabajo fijo, un jefe de equipo y de cara a su familia, un hijo ejemplar. Pero de puertas para adentro, todo un lobo con piel de cordero… Y hay demasiados. Los perversos narcisistas viven camuflados en nuestra sociedad. Puede que sea tu pareja, tu padre o tu madre, tu jefe o compañero de trabajo, un amigo o el típico vecino que te saluda por el rellano del edificio. Incluso puede que hagas bingo y hayas tenido la desgracia de toparte con uno de cada a lo largo de tu vida.

Los perversos narcisistas no tienen por qué matar, pero sí aniquilan tu alma.

Tan solo en España, hay entre un diez y doce por ciento de psicópatas integrados (entre cuatro y cinco millones de personas). Imaginad el alcance. No hablo de asesinos en serie, como los que vemos en Netflix. Estos seres sin alma se saben ocultar muy bien y su violencia es invisible, ya que no dejan huellas en el cuerpo, pero sí en la mente de su víctima abusada. Los perversos narcisistas destruyen tu autoestima, llevándote al límite de la locura a través de unos mecanismos de manipulación psicológica que te dejan en un estado de confusión permanente debido al ‘gaslight’ o ‘disonancia cognitiva’.

El ciclo de la manipulación psicopática

Tanto los perversos narcisistas como los psicópatas integrados tienen en común su maldad oculta, que manifiestan a través de un amplio abanico de tácticas de manipulación. Te encontrarás normalmente con dos tipologías de comportamiento: abiertos, extrovertidos (Donald Trump como ejemplo máximo) o encubiertos, tanto o más peligrosos que los abiertos, ya que son los que mejor se camuflan e integran en la sociedad (como los jóvenes terroristas que sembraron el terror en Barcelona). Los encubiertos pueden llegar a ser personas tímidas, que enganchan a sus víctimas a través de la pena.
Quiero recalcar que los perversos narcisistas y psicópatas integrados no tienen por qué matar, pero sí aniquilan tu alma.

Es muy importante informarse sobre el ciclo de abuso que ejercen, ya que es un patrón de comportamiento universal. No por nada, si empiezas a investigar testimonios de varios abusos cometidos a lo largo y ancho del mundo, las características son exactamente las mismas, ya sea aquí en España, Estados Unidos, Latinoamérica o Australia. Os animo a hacer una búsqueda de palabras clave en Instagram, Youtube o Google en general, donde encontraréis centenares de historias de supervivientes a la perversión.

Este es el ciclo de una historia (de amor) psicopático que se repite a menos que digas ¡basta!:

1. Bombardeo de amor

Le conoces y es como un flechazo. Se presenta ante ti como tu hombre ideal, la persona que siempre habías soñado. Te escaneará de arriba abajo, analizando cada una de tus virtudes y defectos. Te enviará miles de whatsapps al día con palabras e imágenes llenas de amor. Te dejará en una nube que ni tú misma creerás que pueda ser todo tan perfecto (¡qué ingenuas somos!). Esta etapa suele durar máximo 3 meses, aproximadamente. El sexo será maravilloso y lo usará como su gran arma de poder. Será tu mejor amante, amigo y compañero. Te hará sentir que eres la única y lo mejor de su vida.

2. Gaslight

Pasado un tiempo, notarás un cambio de actitud por su parte. Se volverá más frío y distante. Te darás cuenta de su gran habilidad para mentir (hacia alguien o hacia ti). Incluso puede que desaparezca del mapa algunos días y reaparecerá sin dar explicaciones. Tendrá reacciones extrañas que antes no habías visto y si le comentas algo al respecto, te acusará que eres una paranoica, que todo te lo tomas a pecho o cualquier otro tipo de ataque que te dejará herida. Te sentirás confundida y pensarás que sus reacciones son causadas por tu culpa. Notarás que estás agotada y en permanente situación de alerta, intranquila. Algo te dice que no te puedes fiar de él. No entiendes cómo esa persona tan maravillosa que tanto te quiere puede estar actuando de esa manera. Necesitas recuperar su amor y hacer todo lo que está en tus manos para que todo vuelva a ser tan ideal como antes.

Triangulación

Notarás que progresivamente pierde el interés por ti. En mi caso, pasaba horas en el ordenador, chateaba en diversas redes sociales con otras chicas y siempre lo negaba. Se las arreglaba para siempre hacer planes en grupo sin invitarme y cancelaba nuestros planes conjuntos reiteradamente. Me ninguneaba constantemente y así aprovechaba para acusarme de paranoica y celosa compulsiva. Siempre llevaba con él un halo de misterio. Desaparecía algunos fines de semana sin dar explicación y reaparecía con algún regalo, para intentar mantenerme a su lado. La historia del perro del hortelano. Incluso ligaba con otras delante de mí ante mis incrédulos ojos. Pero luego me abrazaba, me decía que me quería y volvía a caer en sus redes. Utilizaba el sexo para ‘premiarme’ o castigarme según las reacciones que yo tenía ante sus comportamientos perversos.

Descarte

Ha llegado el momento de la explosión nuclear. O él se ha aburrido definitivamente de ti y te deja de manera fulminante por otra persona o tú acabas dejándole porque ya estás casi muerta en vida y te has dado cuenta de que te ha llevado al limite de tu cordura. Pueden pasar dos cosas:

1. Si le abandonas: prepárate para vivir lo que llamamos Hoovering >
El perverso narcisista intentará en algún momento retomar contacto, seguramente diciendo que te echa de menos o que quiere verte con cualquier otra excusa. No le creas y no caigas. Recuerda todo los abusos que sufriste. Solo te quiere de vuelta para retomar tu control y volver al abuso. Cuanto antes asumas que jamás te quiso, que toda fue una gran actuación, antes te recuperarás. Este reintento de volver a tener poder sobre ti puede suceder en cualquier momento. Pueden pasar días, semanas, meses o incluso años.

2. Si él/ella te abandona: te dejará de manera fulminante, sin ningún tipo de explicación seguramente. Al ser tan promiscuos, se habrá asegurado de atrapar bien a otra amante antes de desaparecer de tu vida. Créeme, es lo mejor que te podía pasar. Sus actos le delatan. Ahora puedes empezar de nuevo; a cuidarte y reforzar tu autoestima. ¿Te imaginas pasar toda una vida llena de abusos? Hay gente que ha estado estoicamente aguantando décadas de manipulaciones y no os lo recomiendo. La vida es para vivirla lo más feliz y tranquilas que podamos.

Señales que encienden tus alarmas

Observa lo que hacen y lo que dicen. Son un festival de incoherencias y mentirosos compulsivos de escándalo. Si les pillas, inventarán cualquier excusa para tapar sus mentiras y lo harán con una tranquilidad impasible, mirándote a los ojos, para intentar incrementar su nula credibilidad.

Los perversos narcisistas son extremadamente controladores. Solamente tienen vínculos superficiales. No tienen amigos reales, tan solo si les aporta algún beneficio de tipo temporal o permanente. Buscan fans (¡cuantos más, mejor!), no amistades.

Su promiscuidad es escandalosa. No tendrá reparo en ligar por cualquier red social a dos o más bandas y se asegurará de que te des cuenta. Te convertirá en mejor detective que Sherlock Holmes, ya que tú sabrás y descubrirás que está con otras historias paralelas, pero nunca podrás demostrarlo; él siempre lo negará. Quedarás como un celosa compulsiva aunque lo pilles ligando con otra en tu cara. Porque sí, saben el dolor que generan en el otro a conciencia. Eso les otorga poder, les hace crecerse. Al final acabarás callando y te encontrarás sola e impotente, sin salida.

Son muy impulsivos en todos los aspectos. Los perversos narcisistas necesitan contantes estímulos, si no caen en el pleno aburrimiento. Se comportan como niños de 4 años.

Carecen de empatía de manera absoluta. No saben amar y son extremadamente egoístas.

Si tienes la desgracia de toparte con un perverso narcisista, la única solución es alejarte cuanto antes y no volver a tener contacto. 

La manipulación psicológica es su arte. Los perversos narcisistas son seres ultra locuaces, con una oratoria rápida que les permite ganar todas las discusiones, ya que su mayor logro es darte la vuelta a la tortilla a cualquier comentario para ellos salir triunfales. No intentes entrar en su juego, tienes todas las de perder. Jamás admiten un fallo, la culpa siempre es de los demás. Gozan con generar caos en el otro, hacen que cargues con la culpa de situaciones que ellos mismos han generado. No tienen remordimiento alguno. En su cabeza ellos lo hacen todo bien, son los demás los locos, paranoicos, egoístas (añada aquí su insulto favorito). Le encantará humillarte en privado o en público, hacerte quedar en ridículo es su gran pasatiempo. Conseguirá bloquearte y que seas incapaz de defenderte. Mientras tanto, él siempre seguirá con horchata en las venas, sin alterarse por ninguna de sus malignas acciones.

Son oscuros y tóxicos, pero guardan las apariencias ante la sociedad. Solo aquellas personas que ellos eligen como víctimas reciben el maltrato directo. Es como si llevaran diversas máscaras, según a quién se dirija. Son grandes actores, maestros de la interpretación para conseguir sus fines.

Si tienes la desgracia de toparte con uno de esta especie, la única solución es alejarte cuanto antes y no volver a tener contacto nunca más ni con él ni con su entorno.

Cuando algo no te encaje, huye

Os estaréis preguntando cómo alguien podría tolerar un maltrato psicológico de este calibre de manera tan prolongada. Cuando estás tan plenamente hipnotizado tras el bombardeo amoroso, te conviertes en un ser ciegamente sumiso. Crees que su amor es tan perfecto que te aterroriza perderlo. Reprograma tu cabeza para atender todos sus deseos, como si de una secta se tratara. Los abusos se inician como un goteo sutil de veneno en forma de mentiras y engaños. Se van incrementando poco a poco a lo largo del tiempo, pero de vez en cuando, él vendrá a pedirte perdón, te dirá que eres lo mejor que le ha pasado en su vida, te regalará algún detalle para tocarte la fibra y, una vez más, se tapará tu dolor hasta el siguiente abuso.

Todos podemos caer ante un perverso narcisista por su gran arte interpretativa y de camuflaje, aunque las personas con baja autoestima o que estén pasando por alguna mala época y estén más vulnerables, tienen todos los números para ser elegidas. Les atraen las personas empáticas, que tengan alguna cualidad que ellos desean poseer y no tienen. Los empáticos con autoestima baja tienden a perdonar y a entender el sufrimiento ajeno, por lo que son propensos a aguantar más los abusos. Si se han fijado en ti es porque eres una persona valiosa y pueden sacar algo de ti que ellos admiran. Cada abuso que te proyecte será un pequeño triunfo, porque sabrá que puede dominarte y probará tus límites de aceptación. Es ahí cuando hay que sacar la fuerza para decir: ¡NO!

Lo importante es identificar este patrón de comportamiento y usar al 100% tu intuición. Cuando percibas que hay algo en el otro que no te cuadra, que no te sienta bien, que te está haciendo daño: huye.

“Con los psicópatas, la regla de discernimiento básica es que hay que atender siempre a lo que hacen, nunca a lo que dicen que hacen” —Iñaki Piñuel.

Los perversos narcisistas no tienen cura porque no están enfermos. No cambian ni cambiarán nunca ya que es un trastorno de la personalidad. No esperes a que el príncipe azul que conociste vuelva, porque jamás existió. Lo más duro es aceptar que fuiste engañada para su propio beneficio. Eligen a sus víctimas por diferentes motivos a lo largo de su vida: por dinero, por generarles status social o por cualquier motivo que ellos necesiten para cumplir su objetivo. Para ellos simplemente eres una ‘cosa’ que necesitan en determinado momento y cuando no te necesiten o se aburran, comenzarán los abusos.

Un consejo personal: pide ayuda profesional para encontrar la raíz que ha hecho que caigas en un abuso de este calibre y así nunca más volverá a suceder. Seguramente pasarás por el Síndrome de Stress Postraumático, por lo que necesitarás trabajar a fondo para entender que no fue tu culpa y que no estás loca; el abuso fue real y devastador. Ahora toca sanar tu autoestima y tus inseguridades.

Si has llegado hasta aquí, al final de este artículo, solo puedo decirte:

Somos legión. No estás sola. Hay salida.

 

Bibliografía & Filmografía

Sobreviviendo a sociópatas y narcisistas

Amor Zero, de Iñaki Piñuel

El acoso moral, de Marie-France Hirigoyen

Los perversos narcisistas, de Jean-Charles Bouchoux

Psycopath Free, de Jackson MacKenzie

Big Little Lies, HBO

Ilustración de Jose Guerrero.