La vida del músico y escultor Nick Reynolds siempre ha estado marcada por la criminalidad. Su padre protagonizó el legendario asaltó al tren de Glasgow y él, además de poner música a la serie Los Soprano, se dedica a moldear máscaras funerarias.

¿Cómo empezaste a esculpir máscaras funerarias? Fue por casualidad. Yo estaba trabajando en un proyecto sobre los medios de comunicación y la imagen del criminal, la paradoja de que primero lo conviertan en un monstruo y luego en una ‘celebrity’. Pensé que podía sacar un molde de la cara de nueve de los más infames criminales vivos, todos con un perfil público y libros publicados. Uno de ellos era George “Taters” Chatham, que fue conocido como “el ladrón del siglo” porque robó cientos de miles de dólares y se lo jugó todo, pero cuando lo encontré acababa de morir. Así que pedí permiso a su hermana e hice mi primera máscara funeraria de un fallecido. Al tiempo, un amigo que era lord murió y la familia quiso que esculpiera su máscara. Lo más curioso fue que mientras creaba estas piezas me di cuenta de que no había ningún interés comercial por mi parte, me provocaba una sensación extraña ver la reacción de los familiares al tener un recuerdo del fallecido, como si no se hubiese ido todavía.

 

¿Qué significan para ti, quizás un retrato de la inmortalidad? Sí, más o menos. Es casi como si algo misterioso de la muerte pasase del fallecido a la máscara, un retrato final o el último aliento de alguien congelado en forma tridimensional.

 

¿Cuál es el proceso para crear el molde de una cara? Yo utilizo un método u otro dependiendo de las condiciones del difunto. Primero uso un componente gelatinoso llamado alginato con el que los dentistas hacen los moldes dentales. Luego recubro la pieza con escayola para reforzar y, cuando está dura, la extraigo y consigo un molde en negativo de la cara del fallecido. Entonces puedes rellenar el molde con más yeso o con látex, que funciona incluso mejor porque te permite pulir defectos y trabajar detalles como el cabello.

 

nick working on death mask un official

¿Por qué crees que hay personas que quieren una máscara funeraria?

Hice una máscara de Lord William Rees-Mogg, que murió el año pasado. La familia quería un punto de referencia futuro para luego esculpir su busto, que es la función original de las máscaras funerarias. Otra razón es que este ‘memento’ final es mucho más táctil que una foto, tiene más peso; cada arruga es un repositorio de un millar de recuerdos familiares, como una cápsula del tiempo.

“Hace unos años hice un molde de mi propio cuerpo como Jesucristo y lo colocaré sobre mi lápida cuando muera.”

Los egipcios practicaban el animismo. Hacían esculturas de sus dioses y pensaban que por medio de ritos mágicos podían invocar a esas entidades y traerlas a la figura. Algunas personas en duelo creen que hay algo del fallecido viviendo en la escultura o en un miembro esculpido, como una mano que al ser agarrada reconforta.

 

Sebastian again - armadillo not jamarillo copy

‘Memento’ final del provocador artista británico Sebastian Horsley

Tienes una sorprendente colección de máscaras funerarias de criminales famosos, como el forajido Ned Kelly o los asesinos Kray Brothers. ¿Por qué te causan tanta fascinación? No me fascinan per se, pero yo crecí a la sombra de mi padre, el famoso criminal que planeó ‘el robo del siglo’. Cuando era niño tener un criminal en la familia no era fácil, pero a principios de los años noventa algo cambió radicalmente en la sociedad, los gánsteres eran ‘chic’. Por eso preparé el proyecto ‘Cons and icons’ sobre cómo los criminales llegan a transformarse en personajes mediáticos, y gracias a mi padre tuve acceso a la vida de estos hombres.

En cuanto a Ned Kelly, es el espíritu de Australia, el mejor ejemplo de cómo una persona pasa de ser un ladrón a convertirse en un héroe folk. Cuando fue ejecutado alguien hizo una máscara funeraria para que todo el mundo pudiese ver cómo era… La historia me impactó y compré una copia.

  

En el caso de John Amador, que fue ejecutado en Texas, ¿creaste la máscara como protesta?La Baronesa Von Reichardt es una artista anárquica y muy talentosa con la que he colaborado en otros proyectos y que también formaba parte de mi grupo de música, Alabama 3. Ella mantenía correspondencia con un hombre que estaba en el corredor de la muerte. Cuando me explicó que el chico había perdido su última apelación después de doce años y lo iban a ejecutar –La Baronesa creía que era inocente-, me puse a pensar en los familiares y en que jamás tendrían ningún recuerdo suyo. Después de darle vueltas, cogimos un avión y le visitamos en el penal de Huntsville, en Texas, y le propuse crear su máscara funeraria. Recuerdo que antes de que lo ejecutaran me dijo: “Tú eres el tío que está haciendo mi máscara, ¿no? Es un honor solo reservado para personas como los reyes. Yo solía pensar que era una basura y ahora sé que soy alguien”.

Cuando le aplicaron la inyección letal fuimos con su familia a una cabaña en el bosque e hice el molde de su cara y de un brazo. La máscara fue la pieza central de una exposición llamada ‘402’, porque ese era su número, era el ejecutado número 402 desde que se implantó la pena de muerte en Texas en 1984. El próximo mes de julio la obra formará parte de una exposición-protesta en el Victoria and Albert Museum.

 

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Máscara funeraria de Joe Amado, el ejecutado número 402 del estado de Texas

 

 Tu padre, Bruce Reynolds, fue uno de tus primeros modelos. ¿No te resultó chocante? Para nada. Sólo me preocupó que se asfixiase mientras lo hacía, no es un proceso agradable. Le coloqué un limón en la boca para que la mantuviera abierta y esculpí un tren saliendo de ella que representaba el robo. Llamé a la escultura ‘Soñando Eldorado’. Años más tarde hice otra efigie suya que ahora está sobre su lápida.

 

También esculpiste una para el magnate punk Malcolm McLaren. Sí, su hijo Joe Corré, el fundador de la marca de lencería Agent Provocateur, me encargó una copia para su tumba que está en el cementerio de Highgate.

 

¿Te gustaría tener tu propia máscara funeraria cuando mueras? Es gracioso que me preguntes eso porque hace años hice un molde de mi propio cuerpo hasta las rodillas convirtiéndome en Jesucristo y la herida del costado era una vagina… Ahora me estoy mudando a otro estudio y encontré el molde detrás de una pila de cajas y se me pasó por la cabeza colocarlo sobre mi tumba cuando muriese. El molde está un poco dañado, así que quizás tendría que trabajar sobre él un poco para utilizarlo en el futuro. Sí, podría ponerlo cerca de la tumba de mi padre, que está también en Highgate, muy cerca de la de Karl Marx.

 

Nick Reynolds es miembro del grupo británico Alabama 3, fundado en Bristol, Londres, en 1995. ¿Quieres escuchar sus canciones? http://www.alabama3.co.uk/
O visita su website: http://www.memorialcasts.com