Hablamos con los organizadores de Death Cult Rising, el único festival de música concebido como un ritual colectivo de sonidos ambient y olores MUY extraños

 

No te engañes, todo lo que haces en tu vida es fruto de la repetición. Cualquier idea genial que hayas tenido, otros la tuvieron antes; si crees que nadie ha pasado por lo que tú, estás equivocado; si piensas que has vivido experiencias únicas, replantéate el significado de ‘único’. Porque lo verdaderamente excepcional es que no te hayas dado cuenta antes de que todo, desde cómo te cepillas las dientes hasta la forma en que follas (sí, máquina) es parte de un ritual. Si estás dispuesto a desnudarte, sigue leyendo; si no quieres mancharte de lodo del que todos venimos, esta música no es para ti.

¿Aún sigues aquí? Entonces, bienvenido a Death Cult Rising, el único festival –sí, el único-, que ataca todos tus sentidos, porque está concebido como un “portal” y “un enorme memento mori” donde las atmósferas ‘extrañas’ y los olores son parte imprescindible de este ritual de música post-industrial, ritualística y dark ambient que se ofició Barcelona el pasado 23 de septiembre coincidiendo (casualidad o no)  con el Día Mundial del Paganismo.

Organizado por el críptico y abrasivo dúo barcelonés De.Ta.Us.To.As, el sello discográfico Bestiarie y el Festival Bicefal, Death Cult Rising no es para quienes crean que la vida es un camino de rosas aunque esté, como dice un miembro de De.Ta.Us.To.As, llena de espinas. Al menos si buscas respuestas. Y la música ritualística te lleva a esos lugares fríos, oscuros, no demasiado confortables donde es posible llegar a obtenerlas.

La oscuridad rusa de Lamia Vox y el dark ambient de Svartsinn  son algunos de los grupos de un evento que pretende ser un portal que trasciende la normalidad.

Pero no te asustes, o sí. Porque la música ritual es tan vieja como el mundo. No empezó el día en que Zero Kama publicó su primer trabajo. Empezó el día en que el hombre descubrió que el sonido era magia, que podía tocar la percusión aporreando cráneos e inventó flautas con tibias de cordero o hizo sonar alas de aves utilizándolas tanto como entretenimiento como para sus primigenias ceremonias y rituales.

Lo que comenzó siendo música explicita mente ritualística, centrada en sonidos ambient o tribales ha ido evolucionando y actualmente puedes encontrar a bandas de industrial y power electronics con una clara tendencia ritualística en su forma de trabajar y con un enfoque de directo muy visual. Pero la base de este género es que te lleva a vivir una experiencia trascendente, eso sí: desde un punto de percepción absolutamente subjetivo”, explican los organizadores del festival/ritual.

 

No todas las bandas que participan en esta edición de Death Cult Rising tienen un trasfondo ritual, no obstante, hay algo que todas tienen en común, su acercamiento a la música ‘está más allá de lo mundano’. “Son sonidos oscuros, abren puertas en tu interior, aunque sean completamente diferentes entre si

La artista rusa de ritual ambient Lamia Vox venera, al menos según las pocas entrevistas que han concedido, a las fuerzas de la noche a través de sonidos electrónicos ligeramente marciales. Los noruegos Svartsinn, que llevan haciendo dark ambient desde finales de los años 90, reproducen gélidos pasajes invernales con su música, y un grupo como el barcelonés Funeral Mantra, que también participó en esta edición, tiene la ritualística en su ADN. Y a ellos se les suman otros cuatro proyectos más: los franceses Treha Sektori, los alemanes Anemone Tube, Noir Noir y De.Ta.Us.To.As.

 

“Hay un montón de bandas de black/death metal que utilizan capuchas, incienso y sangre, y algunas no te las crees; muy bonito todo, pero está vacío. Viene a la mente el concierto de Brighter Death Now del año 97, cuando R.Karmanik colgó del escenario una bolsa con algo realmente apestoso en su interior, goteando. La gente tuvo que abandonar las primeras filas, era repugnante. La música era abrasiva, sus bajo te atratapaba, las proyecciones eran extremas y ese olor te hacía sentir incómodo, pero te quedabas y no podías dejar de mirar. Esa es la idea del Death Cult Rising, utilizar el entorno como un elemento más, atacar a todos los sentidos, asegura el equipo del festival.”.

 

Invocamos a DE.TA.US.TO.AS

Nació hace algo más de un año y sólo han celebrado tres conciertos, pero el grupo barcelonés De.Ta.Us.To.As tiene el don de retorcerte las tripas, sacudirte el pecho y lanzarte al mismo abismo al que se tiran de cabeza en sus directos. Cubiertos de sangre y barro, lo que viven sobre el escenario y comparten con el público es un verdadero trance, una vuelta a los orígenes. Al barro primordial.

death-cult-rising-daniel-sampaio-3

Foto: Daniel Sampaio.

Sois un grupo bastante misterioso. Casi no he encontrado información vuestra en la red, y aun así…

Somos bastante crípticos, y somos conscientes de ello. Quien se siente identificado empieza a sacar sus propias conclusiones. Nos consideramos más un nexo entre quienes nos escuchan y el Mensaje, catalizadores, un canal. Pero si abres los ojos, identificarás claramente los símbolos y las señales; nuestro cometido es despertar esa parte inherente al ser humano, esa espiritualidad que el mundo moderno ha aniquilado.

death-cult-rising-daniel-sampaio-4

Foto: Daniel Sampaio.

Vuestro público tiene intereses espirituales muy variados pero, ¿cuáles son los vuestros?

Partimos de que toda religión implica espiritualidad, pero no toda espiritualidad implica religión. Seguimos nuestra propia vía. Nos interesan los ritos funerarios y numerosas actividades religiosas de todo el mundo. Desde los funerales celestiales del Tíbet a las danzas derviches. Se trata de una búsqueda constante, del retorno a lo primario. Sigue tu propio camino, y encontrarás tus respuestas.

death-cult-rising-daniel-sampaio-5

Foto: Daniel Sampaio.

Os vi en esta segunda edición de Death Cult Rising y me provocasteis sensaciones… digamos que extrañas.

En directo vamos descalzos, cubiertos de sangre y tierra. Es la forma de desnudarse y ser sincero con lo que uno realmente quiere expresar. El conectar con esa parte primigenia.
En el fondo, somos animales de intelecto superior y hay algo que cada uno de nosotros tiene que descubrir, no existen los caminos rectos. El nuestro, al menos, no lo es. Siempre hay que dejar algo atrás para obtener las respuestas que uno busca. Y dichas respuestas, pueden ser bastante diferentes a las esperadas, pero lo importante es que son respuestas.

death-cult-rising-daniel- sampaio-2

Foto: Daniel Sampaio.

Habláis de un retorno a lo primordial, pero vuestra música es electrónica…

Nuestra electrónica provoca una abrasión constante, esa sensación de que algo que escuchas te está rascando el oído y sacudiendo el pecho. Cuando creamos, lo que queremos decir emerge a través del sonido casi siempre, luego se escriben las letras. De todos modos también utilizamos instrumentos tradicionales, panderos, tambores, kangling, trompas tibetanas, percusiones de madera, etc, El elemento orgánico siempre está ahí, de una manera u otra, más allá de las voces, por supuesto.

death-cult-rising-daniel-sampaio-1

Foto: Daniel Sampaio.

¿Y cuándo sabéis cuando un tema ya está terminado, cuando encontráis una respuesta?

Si con lo que hacemos podemos dejar una pequeña huella en una sola persona ya habrá valido la pena. Podemos asegurarte que a nosotros nos ha marcado. Las respuestas llegan a medida que trabajas en ello, sin duda, pero nunca sabes cuantas veces vas a tener que preguntar hasta que la respuesta sea diferente, si es que en algún momento llega a cambiar. Se trata de pura intuición, no existe norma escrita y si en algún momento la hay, nuestros objetivos habrán cambiado completamente y este proyecto dejará de tener sentido.

Si quieres saber cómo asistir a la tercera edición del festival Death Cult Rising, síguelos en Facebook.